Lo importante es pequeño. Nuestra actitud, un segundo.
Y los días que pasan, no son más que un sueño.
Vives en tu mundo. Y te mienten porque dejas.
Ni réplicas, ni quejas,
siguen vacíos.


lunes, 31 de enero de 2011

Para no olvidar

Hoy me ha contado un amigo:
"Las cosas en sí mismas no valen nada, su valor depende del que queramos darle"

Y tiene razón.




En general estos días estan siendo malas fechas, y tengo que evitar que verdades tan ineludibles como ésta se me olviden.

viernes, 28 de enero de 2011

Utópico cambio

¿Cómo no voy a ser soñadora?
¿Cómo no voy a pensar más allá de lo establecido, de lo políticamente correcto?

Es verdad, la mayoría de las cosas que nos rodean escapan a nuestra comprensión y a nuestra acción. La mayoría de las cosas las vemos alejadas y tristemente distintas a nosotros mismos. Pero no es así, nunca es así, y llegará un momento que nos daremos cuenta.

Siempre lo digo, no creo en nada, y no me averguenzo, ni me entristezco por ello. No necesito creer en algo que para mí no tiene forma, no es terrenal y no pertenece a este mundo. Porque yo creo en algo que sí que es verdadero. Creo en el ser humano. En el ser humano en toda su concepción, su definición, su idea, su momento. Creo que en su virtud y en su maldad. Creo en su progreso y en su destrucción. Creo en la intelectualidad, en el arte, en la belleza y en lo grotesco. Creo en la subjetividad y en la objetividad, humanas las dos... Creo en la imaginación, creo en el cambio.
Creo que somos maravillosos y catastróficamente horribles. Creo que el ser humano es el ser más perfecto e imperfecto. Creo en las contradicciones poéticas, las adoro.
Pero por encima de todo creo en la conciencia moral y en la empatía. Si esos factores fueran más determinantes, creo que las cosas serían distintas. No necesito ningún dios teniendo todo lo que me rodea. Creo en nuestro cambio y en nuestra comprensión, verdad ínfima de todas las cosas.
Creo en ti que quieres cambiar. Porque creo que para llegar a querer el cambio es porque te has comprendido a ti mismo como ser humano.
Creo en el cambio, en nuestro cambio.
Y eso sí que puede ser una utopía.



jueves, 27 de enero de 2011

Poco y deprimente

Sacrificio nos piden. Trabajo diario, esfuerzo, hábito de estudio.
Nosotros esperamos. Sobresalientes, recompensa, premios.

¿Y no hay nada más? ¿ya está?

Quiero decir, ¿a nadie se le ha ocurrido alguna cosa diferente? ¿Acaso nadie se fija en su propio desarrollo como persona? ¿Acaso nadie tiene en cuenta la intelectualidad? ¿Acaso nadie tiene en cuenta la percepción? ¿Acaso nadie tiene en cuenta el compromiso social?




Poco más que decir en este día: primer exámen, primer suspenso.
Bolonia, ¡has ganado una batalla pero no la guerra! ¡No sabes con quién te estás enfrentando!

lunes, 24 de enero de 2011

Compañía individual

Nosotros, seres humanos, animales sociales, necesitamos de los demás para poder vivir. Y lo digo no sólo porque tengamos miedo a estar solos, sino porque es casi tan necesario como respirar.
Sí, creo que nosotros humanos tenemos miedo a quedarnos solos, porque es el momento en el que de verdad nos escucharemos. Y a veces, nuestros pensamientos pueden ser tan tenebrosos y malignos que nos asustamos, porque nos han educado con una moral y una ética que es incapaz de controlar esos impulsos....
Quiero decir, nosotros, seres humanos, somos malvados. Somos malvados por naturaleza. Pero cuando digo malvados tan solo me refiero a egoístas. El resto de valores como son la dignidad, el respeto, el cuidado, el trabajo, el sacrificio, la ayuda..... son valores que hemos aprendido y que nos han enseñado para preservarlos, pero no son los valores "naturales" del ser humano.
Pensando en mí, poniéndome como el único ejemplo válido que puedo ofrecer porque de hecho mis pensamientos así de cercanos son los únicos que puedo verificar -luego ya está el tema de que podría estar loca... pero eso lo dejaremos para otro día y aceptaremos al menos para este escrito mi supuesta cordura-. Mis únicos objetivos, mis únicas metas a perseguir es el deseo de aprender. Pero para aprender, necesito de los demás. Pero los demás, nunca se van a dar a una persona que sea egoísta y malvada ("mala persona" se llamaría) porque de eso ya hay muchas incluídas ellas mismas. Entonces, es necesario eliminar de alguna forma la parte más humana de nuestro cuerpo para desarrollar una especie de inteligencia que permita las relaciones interpersonales. Es decir, la comunicación entre unos y otros seres humanos. De allí que entre nosotros nos necesitemos, porque sino, hubiera sido imposible conseguir nada de lo que ya se ha conseguido. Y ya mismo, la comunicación hubiera dejado de existir, y seríamos seres humanos individuales catetos, egocéntricos en miles de millones de universos. Un caos.
El único problema que se me plantea a la cuestión de la "mentira" acerca de nuestra verdadera personalidad, es que muchas veces se nos olvide nuestro verdadero YO. Vuelvo a la idea de que nosotros mismos sabemos como somos, y al ser egoístas y esconderlo a los demás para poder establecer un contacto digno con ellos, que no se nos olvide que tan sólo es algo superficial y que en realidad nosotros mismos somos mucho más. No podemos apartar los pensamientos carnales, más humanos, siempre. Si los apartamos es para conseguir una mayor apreciación de la realidad. Pero luego, nuestra propia realidad, ésa que tan sólo está dentro de nosotros mismos y que tan sólo podemos ver con nuestros ojos, debemos volver a ese estado para intentar mejorar. NO podemos "mentir" siempre. Se debe mentir, pero con el pretexto de rectificar como persona, no con la intención de permanecer para siempre en ese mundo aparte, alejado de la verdadera realidad de la personalidad de uno mismo. Porque al fin y al cabo, nuestros pensamientos, nuestro conocimiento, nuestras reflexiones, es lo único que nos quedará finalmente.
Uno tiene que ser uno mismo, pero en el sentido más profundo de la palabra.
Uno mismo.


sábado, 22 de enero de 2011

Se perdió Madrid

Pensé que se me hacía tarde y que no podría encontrame en medio de esa ciudad.
Pensé que se me hacia tarde y que no podría encontrarme cuando volviera aquí.

Ver de igual manera, son nuestros mismos ojos, un mismo ver, pero cambian los sentidos.
si, no, no me lo explico.
Se me perdieron aquellas sensaciones, se perdieron aquellas casas, aquellos balcones. Se ha perdido el aire, la plaza, la fuente. Se perdieron las tiendas, los vagabundos, los transeuntes dormidos, ciegos.... no ven. Se perdió el Retiro, el lago, las barcas...
perdí el paso, la flor, la arena, el te quiero
perdí la entrada, el sol, el viento, el cansancio, el empedrado, Guernica.
Te he perdido Maria. Te he perdido Juan.
Barba, sonrisa, rizo, bufanda, éxito, amor, ojos, café, distancia, Santander, Huesca, habitación, nueva compañera, calamares, visita.

Un nuevo viaje a Madrid cuanto antes,
No quiero seguir perdiendo. Necesito desesperadamente agarrarme a cada segundo.

viernes, 21 de enero de 2011

Reclamo

Los momentos cada vez van cambiando. En realidad todos vamos cambiando. Nuestro último fin es cambiar, al menos el que yo espero. Pero como opino, ya no cambiar sin olvidar quiénes somos, lo que hemos aprendido, y en especial importancia, lo que podemos aprender de los demás.
Si, son cuestiones que siempre planteo, pero que no creo que se deban de olvidar.
Sí, nuevo método de aprendizaje:
veamos:

Ya no deberían de considerarse tanto los logros y los fracasos, sino como etapas transitorias del aprendizaje. Porque los logros y los fracasos son fases instantáneas que en un momento determinado desaparecerán. Si consigues una victoria, nunca puedes continuar viviendo siempre de ella. Si tienes un error, no puedes evitar hundirte y deprimirte porque nunca conseguirás nada nuevo.
Cuesta, pero es verdad, reclamo una eduación por un aprendizaje. Reclamo el aprender por el deseo de aprender. El aprender por el deseo de conocernos más unos a otros. El aprender por el deseo de llegar a comprender. Y es que en realidad muchas veces no nos paramos a pensar en nuestro alrededor, y lo que es todavía mucho peor... no nos paramos a pensar en nosotros mismos. Cuando tenemos tantas cosas que hablar........ y que sentir.

Reclamo tantas cosas y es tan tarde, que no consigo ordenar mis pensamientos. Ya me perdonaréis. Como suelo decir mucho, poco a poco.

jueves, 20 de enero de 2011

Sí, podemos intentarlo

Podemos intentar creer más allá de los que se nos dice. Muchos nos diran que estamos locos, o no los dirán por muchos motivos. Y muchos no harán falta que se lo digan, porque ellos mismos lo saben... Pero creo que la locura a veces es necesaria. Si, por qué no.
Si lo pensamos bien, cuando pretendemos evadirnos , recurrimos a nuestro "ocio" personal, aquello que de alguna manera nos relaja, o quizá nos pueda inspirar para crear grandes obras... En realidad no lo sé. Puede que todos seamos artistas ocultos con miedo a abrirnos a una sociedad adocenada y adormecida. Ya no con respecto al presente, sino con respecto al pasado y al futuro. Puede ser.
Pero también pueden ser tantas cosas. El ser humano es tan relativo. Muchos se habrán parado a pensarlo, ¿pero cuántos se habrán parado a pensar lo que otros decían? Para mí eso es el aprendizaje. La comprensión última y crítica que puedas llegar a pensar tú en algún momento determinado después de analizar el estudio de anteriores personas que al igual como tú se habían planteado ese problema.
Tantas cosas que hacer, tantas cosas que cambiar...
pero no se ha de olvidar, que antes se ha de empezar por uno mismo.
Tengo que aplicarme el cuento siempre, día a día. Y por eso he decidido llevar el Blog al día, aunque sé que nunca conseguiré que aflore y brote de él alguna maravilla. Pero me conformo con que me sirva para poder ordenar mis pensamientos, que están -y aquí mismo dejo la prueba- muy confusos. ¿Lo conseguiré?
No confies en mí, internauta. Te decepcionaré a ti también virtualmente. Pero aún así, me lanzo a la aventura.